MURAL: 2010 ANY DE LA BIODIVERSITAT

MURAL: 2010 ANY DE LA BIODIVERSITAT
Alumnat 4t d'ESO (B-G)

Parc Natural de PENYAGOLOSA 13-V-2010

dimecres, 5 de maig del 2010

Agave americana, una especie invasora

Procedencia
Se trata de una especie originaria del este de México. Fue introducida a Europa, a través de España, en el siglo XVI, por los conquistadores del Nuevo Mundo, primero como planta ornamental y después como planta textil para la obtención de fibras bastas.
Es una planta de aspecto robusto, rizomatosa, formada por grandes rosetas de hojas lanceoladas, carnosas, muy gruesas, espinosas en los márgenes y en el ápice. Las flores son de color amarillo pálido.

Problemática
Actualmente se encuentra muy difundida, con carácter invasor, por el sur de Estados Unidos, islas del Pacífico, Australia, Sudáfrica y la cuenca mediterránea. En España abunda en algunos puntos del litoral mediterráneo, sobre todo en el sudeste semiárido, donde puede formar localmente comunidades desviantes. Se encuentra presente en numerosos espacios protegidos españoles. En el sudeste árido de la Península Ibérica se han naturalizado otras especies del mismo género.


Actuaciones recomendadas
Hasta el momento no existen referencias de parásitos utilizables en lucha biológica para el control de la pita invasora. En lo que respecta a herbicidas, tampoco se ha señalado ninguna materia activa ni ningún producto comercial de manera específica para esta especie. La retirada manual o mecánica de las plantas donde se produzcan invasiones parece, en principio, el método de control más adecuado, aunque para que sea efectivo deben eliminarse todos los rizomas, lo que no siempre es sencillo. En el Parque Natural de Calblanque (Murcia) se ha procedido ya a la retirada de ejemplares.






Sacado del artículo:

Taxones introducidos. Atlas de las Plantas Alóctonas Invasoras en España: págs. 58-59.







LAS PLANTACIONES DE EUCALIPTOS AMENAZAN EL PAISAJE GALLEGO

Un equipo de investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos apunta a factores humanos como principales causantes del deterioro de los bosques gallegos, que han perdido un 20% de su territorio en los ùltimos 50 años, periodo estudiado en esta investigación.

El investigador principal Alberto L: Teixido aboga por cambios en las regulaciones y entiende que es necesario actuar preferentemente sobre la principal amenaza del ecosistema: los eucaliptos. Las Fragas do Eume (Galicia) han sufrido una transformacion radical, agravada por una severa fragmentación de las masas boscosas y una importante pérdida de hábitats. Se trata de uno de los bosques autóctonos atlánticos mejor conservado de Europa, declarado Parque natural en 1997. No obstante, ha perdido el 20% de su territorio en los últimos 50 años y el paisaje de ribera de avellanos y alisos, que actúa como refugio de especies únicas de helechos, se ha recortado en 48Km y el bosque autóctono de macizos frondosos ha perdido 647 ha. El diagnóstico se recoge en una investigación realizada por el departamento de Biología y Geología de la Universidad Rey Juan Carlos encabezada por los investigadores gallegos Alberto L. Teixido y Luis G. Quintanilla. La conclusiones del análisis paisajístico de los cambios observados en la zona entre los años 1957 y 2003 acaban de ser publicados en la revista internacional Journal of Environmental Management.

Los impactos que han contribuido al cambio del paisaje son varios, pero por encima de todos hay uno con nombre propio: la progresiva ydesaforada plantación de eucaliptos. El dato es demoledor es demoledor: en cincuenta años, la superficie en las Fragas dedicada a esta especie se ha triplicado. Mientras que el espacio ocupado por los eucaliptales suponía hace cinco decadas sólo un 6,9% del total de la superficie del parque natural, el porcentaje se ha elevado ahora a un 20%.

Por otro lado, la construcción de un gran embalse, finalizado en 1960, también supuso un cambio brusco en la distribución espacial de la vegetación ribereña. Pase a ello, este ecosistema sigue manteniendo un enorme valor. Este es el panorama general que afecta al conjunto de las Fagas do Eume. No obstante, el mayor dañp en cuanto a pérdida de hábitat se ha observado en uno de sus ecosistemas más valiosos y caracteristicos, los bosques de ribera. La vegetación típica que bordea y recorre el Eume y sus ríos tributarios se ha recortado en 48Km, lo que significa una perdida de un 33,9% con respecto de los años 50. El ecosistema ribereño bien conservado se extendía antaño poe una red de 141Km, que ahora se reduce a 93,6. La deforestación del entorno del cauce fluvial es otra de las amenazas, ya que se ha incrementado en un 41,4% en el mismo período.


Parque N
atural del Prat de Cabanes-Torreblanca


El Parque Natural del Prat de Cabanes-Torreblanca, ocupa parte de los términos municipales de estas dos poblaciones.

Es la principal zona húmeda de la provincia de Castellón, al tiempo que uno de los hábitats húmedos menos alterados de la Comunidad Valenciana.

Se trata de un prado pantanoso, separado del mar por una restinga de gravas, ejemplo singular de humedal en avanzado estado de colmatación natural. Sus especiales características paisajísticas, geológicas y ecológicas le confieren un gran valor en el contexto del patrimonio natural valenciano.

En particular, su importancia está reconocida a escala mundial con la inclusión del espacio en la Lista de Humedales de Importancia Internacional, establecida en virtud de la Convención sobre los Humedales o de Ramsar, firmada en 1971.

El espacio destaca como ejemplo relevante de uso sostenible de los recursos naturales. El uso público, en términos de investigación, estudio, enseñanza y disfrute ordenado del medio, la actividad minera centrada en la extracción de turba, la ganadería extensiva, la agricultura, la caza y la pesca se practican de forma ordenada y compatible con la conservación del valioso patrimonio natural.

Hidrografía.

El parque se caracteriza por la presencia de una lámina de agua, permanente en algunos lugares y temporal en otros. La inundación de determinadas zonas es debido a que es una zona deprimida porque no existe ningún curso fluvial contínuo que aporte agua al parque, aunque si existen diversos manantiales de agua dulce que contribuyen a mantener inundadas algunas zonas durante todo el año.

Clima.

El parque posee un típico clima mediterráneo con influencia marítima.

Flora.

Existen tres tipos de vegetación:

Entre las del saladar podemos encontrar la sosa o el junco. En el cordón dunar destacan la mielga marina, la hierba melera, la oruga de mar, la campanilla de mar, la algodonosa, la adormidera marina y el hinojo marino. Entre las plantas acuáticas y palustres el carrizo, la enea, el junco de laguna, la mansega, la ontina de saladar o el llantén de playa.

Fauna.

El parque destaca por la existencia de dos especies de peces emblemáticas de la Comunidad Valenciana como son el samarugo y el fartet, ambos en peligro de extinción.

La avifauna es muy variada, destacando entre las nidificantes la canastera, el guilucho cenizo, el carricerín real, la cigüeñuela, el avetorillo o la focha común. Las aves invernantes también son reseñables destacando el cormorán, el aguilucho lagunera y el martín pescador.

Los mamíferos no son muy abundantes aunque hay poblaciones de rata de agua, conejo y comadreja.

El reptil más destacado es el galápago europeo.

Parajes de interés.

En las cercanías del parque se puede localizar el arco romano de Cabanes y los parques naturales de la Sierra de Irta y el Desierto de las Palmas

Bibliografia:

parquesnaturales.consumer.es/.../prat_cabanes/index.php

es.wikipedia.org/.../Parque_Natural_del_Prat_de_Cabanes-Torreblanca -


dimarts, 4 de maig del 2010

Los expertos ratifican que el Prat es un humedal y no una zona marítima

Los expertos son contundentes: el Prat de Torreblanca-Cabanes es una zona húmeda y no hay una intromisión marítima. Esta es la principal teoría en la que se basan los dos municipios del parque para evitar que el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino lo declare de dominio público marino y se lo apropie.
El profesor en Hidrogeología de la Universidad Jaume I Ignasi Morell así lo ratifica. “Es evidente que es una antigua albufera, cuya agua procede de un acuífero, no del mar, con lo que la delimitación litoral que se pretende aplicar no tiene ninguna base científica”.
Los dos pueblos que dan nombre al parque han estado recabando información técnica sobre dos estudios sobre animales y vegetales, así como un informe de los parámetros que marcan el grado de salinidad. Según explica el concejal de Urbanismo de Torreblanca Josep Vicent Rubert, “el nivel de sal, que es lo que define las Costas para quedarse con el enclave, depende de muchos factores y, según documentos que se están elaborando, la salinidad es variable, porque depende de las circunstancias físicas y químicas”.

FLORA Y FAUNA
El profesor Morell destaca del paraje su “rica flora y fauna, con especies endémicas de alto valor, por eso se ha de mantener como hasta ahora. El deslinde parece que se ha efectuado más con parámetros administrativos que científicos”.
Por su parte, el doctor en Biología Gerardo Urios, que redacta un estudio para Cabanes sobre el enclave, destaca que “el humedal cuenta con fauna y flora de agua dulce pero por otro lado, hay cierta intrusión marina, pero es reversible y en absoluto es un indicativo de que sea una zona de dominio marítimo”.
Otro de los argumentos que desmontan la teoría de Costas es que “se produce una captación pluvial por medio subterráneo y hay salidas de agua al mar, no entradas, a través de las golas”. Además el biólogo recuerda que es declarado parque natural y esta protegido por las leyes así que allí no se produce un conflicto de usos ni una demanda social y no se va a instalar ningún chiringuito, por lo que no se entiende el porqué de este interés de que pase a ser de dominio público marítimo.


el Periódico Mediterráneo, Sábado 24 de abril del 2010

dimecres, 28 d’abril del 2010

PLANTAS PARÁSITAS Y HEMIPARÁSITAS

La mayoría de plantas que conocemos son seres fotoautótrofos, esto es, extraen materia inorgánica (agua y sales minerales) del suelo y la transforman en materia orgánica que utilizan para su crecimiento y desarrollo, por mediación del CO2 atmósferico y la luz del sol. Este proceso, denominado fotosíntesis, se realiza gracias a los pigmentos presentes en unos orgánulos llamados cloroplastos; y son estos pigmentos (más concretamente las clorofilas) los que dan el característico color verde a los vegetales.

Pero existen plantas que no responden a este patrón y se han adaptado a vivir de una forma no tan común. Son las plantas parásitas, entre las que podemos distinguir hemiparásitas y holoparásitas:

- Las primeras poseen clorofila y realizan la fotosíntesis, pero en lugar de captar el agua y las sales minerales del suelo sustraen estas sustancias de otra planta. Este es el caso del muérdago (Viscum album), cuyos ejemplares viven preferentemente sobre las ramas de encinas, olivos, pinos, manzanos y robles. Es una planta muy tóxica cuyo nombre se le da muchas veces y de forma errónea al acebo, que es realmente la que se usa como adorno navideño.

-Las holoparásitas, sin embargo, no poseen clorofila ni capacidad para realizar la fotosíntesis, por lo que extraen directamente la materia orgánica ya formada (savia elaborada) de otras plantas. Al no realizar fotosíntesis no necesitan hojas (que serían algo así como los órganos "captadores de luz") ni por tanto tallos que funcionen como soporte para las mismas. Conociendo estos datos no sorprende observar que como órganos vegetativos sólo posean unas raíces modificadas (haustorios) que penetran en el tejido del hospedador.

El más típico ejemplo de planta holoparásita es la Rafflesia arnoldi, que habita en algunas junglas tropicales. En esos ambientes sus hospedadores son abundantes, por lo que no le supone un problema obtener el sustento necesario para crear una de las mayores flores conocidas, que puede pesar unos 7 kg y medir más de un metro de diámetro.


Información obtenida de: http://elgorrionblog.blogspot.com/2008/06/plantas-parsitas.html

dimecres, 14 d’abril del 2010

EL CO2 TAMBIÉN PUEDE SER ÚTIL

El dióxido de carbono esta en el eje del mal. Científicos, políticos, empresarios y hasta militares siguen la evolución de su concentración en la atmósfera e intenta preveer como el efecto invernadero del gas afectará a la temperatura del planeta, las lluvias, los cultivos, las migraciones, las guerras o el esquí.

El diósido de carbono inyectado en los invernaderos aumenta el rendimiento de los cultivos. La existencia de un sector altamente tecnificado (la campaña anterior generó una producción por valor de 1.321 millones de esuros, el 56% exportado) hace que los agricoltores, empresarios en todos los sentidos, no teman a la innovación.

En realidad, el concepto es tan simple que basta con regresar a la biología escolar. Las plantas toman dioxido de carbono del airey, tran realizar la fotosíntesis, devuelven oxígeno. Los animales justo lo contrario. Así, el CO2, que en la atmósfera retiene parte del calor que emite la Tierra y calienta el planeta, puede servir puede servir para alimentar plantas y algas y acelerar su crecimiento.

dijous, 8 d’abril del 2010

PROCESIONARIA DEL PINO

La procesionaria del pino Thaumetopoea pityocampa es una de las plagas más habituales de nuestros bosques, ya que ocasiona importantes defoliaciones en los pinos laricio, silvestre y negro. Debe su nombre a que las orugas se desplazan en grupo de forma alineada, a modo de procesión en busca de alimento.

La procesionaria de los pinos es un lepidóptero típicamente mediterráneo. Es el principal defoliador de los pinares españoles. El daño se produce debido a la alimentación de las orugas durante el invierno y puede extenderse de un árbol a otro. Este lepidóptero (mariposa), además de alimentarse de las hojas de los pinos, por sus efectos urticantes, dificulta el aprovechamiento productivo o el uso recreativo de las zonas de pinar que se encuentran muy atacadas.

Una extraña mariposa
Cuando la procesionaria se encuentra en estado de mariposa, su envergadura en los individuos femeninos puede llegar a los 36-49 mm. Las alas anteriores son de color gris ceniciento, con nerviaciones y bordes más oscuros y tres franjas transversales. Las alas posteriores son blancas, con bordes grises y una mancha oscura en la región anal. Presentan pelos grisáceos recubriendo el tórax. El abdomen es cilíndrico, grueso y está cubierto por abundantes escamas doradas en su extremo.
Los machos adultos por su parte tienen una envergadura de 31-39 mm y presentan abundantes pelos en el tórax. También el abdomen es muy piloso en su extremo siendo algo más delgado que el de la hembra y cónico. Las alas posteriores son iguales que las de las hembras, mientras que las alas anteriores son de color gris con intensidad variable y en este caso, las tres franjas transversales más oscuras son más aparentes que las de las hembras.

Distribución geográfica y de especies
Esta esfinge, además de en la Región de Murcia, puede localizarse por toda la Península así como en las Islas Baleares. Fuera de nuestro país la encontramos en Portugal, Francia, Italia, zonas costeras de Grecia, Turquía, Siria, Líbano, Palestina, Israel, Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos, y en algunas zonas de Alemania, Suiza, Hungría y Bulgaria.
Aparte de las barreras físicas, el clima juega un papel fundamental en dicha distribución, ya que existen zonas en las que las temperaturas alcanzan valores que impiden su desarrollo (-12 ºC) y otras con elevada pluviosidad que dificultan su proliferación.

Ciclo biológico
Dependiendo de la climatología, a mediados o finales de verano la mariposa de la procesionaria realiza la puesta en las acículas de los pinos, guiándose por la vista y el olfato para discernir entre las diferentes especies. El número de huevos por puesta oscila entre 120 y 300 y todo el conjunto queda recubierto por las escamas del abdomen, dando un aspecto
de canuto que recubre las acículas.
Al cabo de un mes nacen las orugas que se agrupan en los característicos bolsones. En invierno, a la caída del sol, las orugas entran en actividad frenéticamente y comienzan su marcha en busca de comida de una manera alineada. Cuando han terminado de alimentarse o cuando el frío de la noche es considerable, las orugas vuelven al bolsón. A finales de invierno bajan del pino para enterrarse en el suelo con el fin de transformarse en mariposas. A mediados o finales de verano la mariposa emerge y, tras la cópula, se produce una nueva
puesta.
Las orugas tardan en nacer unos 30-40 días e inmediatamente después de la eclosión éstas empiezan a alimentarse en el mismo lugar donde emergen. Posteriormente se desplazan a
otras zonas en las que construyen nidos de seda de forma provisional, manteniendo durante los cinco estadios larvarios un comportamiento gregario. La longitud de una oruga recién
nacida es de aproximadamente 2,5 mm y en su primer estadio puede llegar a alcanzar los 5-6 mm. Presentan manchas oscuras en la parte dorsal de los segmentos abdominales y más
claras en los torácicos. La pilosidad es relativamente escasa a simple vista y la cápsula cefálica es negra al igual que en el resto de los estadios.
La temperatura tiene una gran influencia sobre el ciclo biológico de este insecto, así a temperaturas superiores a 30º C desaparece el comportamiento gregario y las orugas abandonan las colonias. Si se alcanzan los 32º C se produce la muerte de las larvas. De este modo, dado que el desarrollo embrionario requiere unos 30 días y que las orugas no soportan temperaturas superiores a los 30º C, la puesta de los huevos debe ocurrir aproximadamente un mes antes de que las temperaturas comiencen a descender por debajo de 30º C. En las zonas frías las puestas se adelantan a las de las más cálidas. También tienen un umbral letal inferior, pues con temperaturas inferiores a los 10º C en el interior del nido se detiene la actividad de la colonia, de forma que cuando las noches son muy frías, las orugas salen a alimentarse durante el día. Por debajo de -12º C pueden morir colonias enteras.
Cuando la temperatura en el interior del nido es de 20 -25º C, las orugas son activas, comen y se desarrollan normalmente. Entre 10 y 20º C, las orugas se siguen alimentando y tejiendo el bolsón, pero no avanzan en su desarrollo.
Cuando acaba la fase larvaria, cada oruga teje su capullo sedoso, pasando entonces a la fase de prepupa, cuya duración oscila entre los 21 y 30 días en función de la temperatura. Durante esta fase se producen grandes cambios en la conformación interna, para dar lugar, tras una nueva muda a la crisálida. Estas últimas son de color castaño-rojizo y forma ovoide. En la hembra alcanzan una longitud de unos 20 mm, y algo menos en el macho.

Voraz y urticante
La procesionaria del pino produce dos tipos de daños: el primero, que afecta a las plantas, ocasiona la pérdida de acículas, pues las orugas se alimentan en invierno de las acículas de pinos y cedros, provocando que éstas se sequen y caigan. El daño más importante lo hacen desde el final del invierno hasta mitad de la primavera, cuando las orugas son más grandes y voraces. La defoliación se agrava conforme aumenta el tiempo necesario para la recuperación del árbol y, aunque rara vez produce la muerte de los pinos, los debilita en gran medida facilitando el ataque posterior de otras plagas. Los pinos pequeños pueden llegar a secarse.
Según la susceptibilidad a los ataques de procesionaria las especies de pinos pueden dividirse en dos grupos:
Primer grupo: Pinus nigra (pino laricio), Pinus canariensis (pino canario) y Pinus sylvestris (pino silvestre).
Segundo grupo: Pinus pinaster (pino pinaster), Pinus halepensis (pino carrasco) y Pinus pinea (pino piñonero).
El segundo efecto suele tener acción directa en los humanos. Las orugas de la Thaumetopoea posee un importante efecto urticante y alérgico en los seres humanos, en ocasiones muy graves. Por esta razón, también es importante el control de la plaga en zonas de acceso, áreas recreativas, superficies para la producción de pino piñonero, etc.

Los métodos de control
Existen numerosos métodos de control que aplicados de forma adecuada pueden reducir las poblaciones de procesionaria y mantenerlas en bajos niveles de infestación. No obstante, hay que tener en cuenta que ciertas condiciones ambientales favorables al desarrollo de la plaga no pueden ser modificadas, pudiendo producirse reinfestaciones. Y que la elección del método deberá realizarse de forma que se ocasione el menor impacto posible sobre el medio.

Tratamientos químicos masivos.
Se realizan con inhibidores del crecimiento o con insecticidas microbiológicos, aplicados a ultra bajo volumen. Los inhibidores del crecimiento son los insecticidas que han dado mejores resultados. Para optimizar su eficacia, es recomendable realizar el tratamiento con las larvas en primer estadio e incluso antes. Así se evitarán los daños que pueden producir y se mejora la distribución del producto, debido normalmente a la coincidencia de condiciones de calma atmosférica. También su efecto es más rápido sobre larvas jóvenes, ya que en éstas el tiempo requerido para la muda es menor que en estados posteriores. Los insecticidas microbiológicos basados en Bacillus thuringiensis se han incrementado en los últimos años. Su aplicación se lleva a cabo en los tres primeros estadios larvarios.

Nebulización y pulverización.
El empleo de cañones a bajo o ultra bajo volumen es muy apropiado para combatir las peligrosas urticarias y alergias en pequeñas áreas recreativas, parques, jardines, zonas de acceso, etc.
En el empleo de trampas de feromonas, la síntesis de la feromona sexual de la hembra de procesionaria, "pityolure" ha permitido la puesta a punto de trampas para la captura masiva de machos, manteniendo bajos los niveles de la población del insecto. Dichas trampas se distribuyen en los bordes de la masa y en las zonas menos densas, que son las zonas de vuelo de los machos, y se hace a razón de una trampa por hectárea. Este método es adecuado para bajos niveles de infestación y pinares alejados de otros con altos niveles.

La destrucción de los bolsones puede llevarse a cabo por medios físicos o químicos. Entre los primeros se encuentran el corte y posterior aplastamiento o quema. Estas operaciones no deben comenzarse hasta que los bolsones estén bien formados, lo que nos traslada en las zonas cálidas a la primera quincena de diciembre y en las zonas más frías a mediados de noviembre. El tratamiento químico de los bolsones se lleva a cabo mediante la pulverización directa con un insecticida adecuado.

bibliografia consultada:

-Pitarch Garcia R.(1992) Coneixements bàsics de la flora i vegetació de la província de Castelló. Diputació de Castelló

-wikipedia:procesionaria del pino